miércoles, 25 de septiembre de 2013
jueves, 29 de agosto de 2013
domingo, 9 de junio de 2013
Adición de Vectores
Aprende a sumar vectores. Arrastre los vectores en un gráfico, cambie su longitud y ángulo, y súmalos. La magnitud, el ángulo, y los componentes de cada vector se pueden mostrar en varios formatos.
Fuerzas y movimiento (simulador PHET)
Explora las fuerzas en el trabajo cuando tratas de empujar un archivador. Crear una fuerza aplicada y ve la fuerza de fricción resultante y la fuerza total que actúa sobre el gabinete. Los gráficos muestran la fuerza, posición, velocidad y aceleración en función del tiempo. Vea un diagrama de cuerpo libre de todas las fuerzas (incluyendo las fuerzas gravitatorias y normal).
Ecuaciones y gráficas
La forma de la curva cambia cuando
las constantes se ajustan. Vea las curvas para los términos individuales
(por ejemplo, y = bx) y ver cómo se añaden para generar la curva
polinómica.
miércoles, 29 de mayo de 2013
Ley de la Gravitación Universal
Extraido de: http://www.textoscientificos.com/fisica/mecanica/ley-gravitacion-universal
Ley de la Gravitación Universal
Fuente:
http://www.textoscientificos.com/fisica/mecanica/ley-gravitacion-universal
Newton
fue el primero en explicar el movimiento, tanto de los cuerpos celestes
—proporcionando la explicación matemática de las leyes observadas por Kepler
para el movimiento de los planetas en órbitas elípticas—, como de los
«terrestres» —la famosa caída de la manzana—, a partir de una única ley para
las fuerzas: la ley de la gravitación universal. Anteriormente, los estudios y
teorías de la mecánica habían buscado explicaciones separadas para ambos
fenómenos. Kepler había deducido del análisis minucioso de las observaciones
experimentales que los planetas describían elipses con foco en el Sol, así como
la constancia de la velocidad areolar y el período de estos movimientos
orbitales (aptdo. 5.5). A su vez, Galileo había caracterizado el movimiento de
caída uniformemente acelerado de los graves, por —según la leyenda—
experimentos desde la torre inclinada de Pisa. Todas estas descripciones eran
empíricas, sin una justificación basada en modelos matemáticos coherentes.
La ley de
la gravitación universal propuesta por Newton establece que entre dos cuerpos12
cualesquiera se produce una fuerza gravitatoria de atracción, proporcional al
producto de las masas respectivas y al inverso del cuadrado de la distancia
entre los mismos. La expresión de esta fuerza, en módulo, es
y en
forma vectorial
donde F
representa la fuerza ejercida por la masa M sobre m, y r es el vector que las
une, con origen en M y extremo en m.
En la
mecánica clásica, la fuerza gravitatoria es una acción a distancia que, de
manera muy aproximada, podemos suponer se transmite de forma instantánea, sin
necesitar de ningún medio material para ello. Así, cada masa M crea un campo de
fuerzas gravitatorio, campo vectorial caracterizado en cada punto por una
intensidad i:
La fuerza
ejercida sobre un cuerpo de masa m será el producto de ésta por la intensidad
del campo,
Figura
1.3: Atracción gravitatoria entre dos masas M y m, situadas a distancia r
La teoría
de la relatividad general elimina las fuerzas gravitatorias; para ello,
interpreta el efecto de las masas como una modificación a la métrica
espacio-tiempo, que resulta ser Riemanniana en lugar de Euclídea. Así, en esta
nueva métrica, las trayectorias de las partículas corresponden a las geodésicas
del espacio-tiempo, que vendrían a ser las ecuaciones horarias del movimiento13.
1.6.1. Masa Gravitatoria y Masa Inerte.
En
principio, el concepto de masa que interviene en la ley de la gravitación no
tendría porqué coincidir con la masa empleada para la ley II de Newton; en el
primer caso sirve para definir la fuerza gravitatoria, mientras que en el
segundo define la fuerza de inercia. Podemos distinguirlas por tanto
denominándolas mg (masa gravitatoria) y mi (masa inerte).
Existe,
sin embargo, una observación experimental: en la superficie de la tierra todos
los cuerpos caen en el vacío hacia el suelo con la misma aceleración (g). Sea
un cuerpo cualquiera en la superficie de la tierra; su peso es
donde Mg
y mg son las masas respectivas (gravitatorias) de la Tierra y del cuerpo, R es
el radio de la tierra (suponemos el cuerpo a una altura h pequeña, por lo que R
+ h ô R), y G es la constante de la gravitación universal.
Empleando
la segunda ley de Newton, se puede relacionar el peso con la aceleración que
experimenta el cuerpo:
w = mig;
siendo mi
la masa (inercial) del mismo. Igualando ambas expresiones de w se obtiene:
Así, el
cociente mi/mg permanece constante. Ya que G es una
constante cuyo valor puede ser cualquiera, es posible elegir el mismo de forma
que este cociente sea la unidad. De esta forma, ambas masas tendrían siempre
igual valor:
mi ≡ mg
Para
ello, el valor de la constante de la gravitación universal ha de ser
Consideraciones
sobre el universo.— Supongamos que el universo tiene un tamaño finito, y que,
de forma aproximada, se puede idealizar como una esfera, con una distribución
de masa de densidad media r. Sea un cuerpo de masa m, situado a una distancia R
del centro de dicha esfera; este experimentaría una fuerza atractiva hacia el
centro del universo de valor:
Así,
todos los cuerpos del universo experimentarán una aceleración hacia el centro
de aquél de valor creciente proporcionalmente a su distancia R. Si esto fuese
así, desde un punto distinto del centro del universo se observaría un
movimiento diferente de las estrellas y galaxias según las distintas
direcciones de observación; en la dirección del radio creciente, la aceleración
sería mayor, mientras que en la opuesta disminuiría. Sin embargo, esto no
parece concordar con las observaciones experimentales medidas desde la Tierra.
¿Cómo se
puede explicar esto, admitiendo que el universo es finito?
Una
posible explicación sería una teoría «antropocéntrica», según la que el planeta
Tierra tendría el inmenso privilegio de estar situado justo en el centro del
universo. De esta forma, nuestras observaciones deberían ser iguales en
cualquier dirección, ya que todas serían radiales. Sin embargo, fuera de
creencias pseudo-religiosas, la teoría antropocéntrica parece poco probable.
Más bien, la observación anterior podría explicarse por una de las siguientes
dos hipótesis:
1. El
universo es homogéneo, isótropo e infinito. Sin embargo, esta suposición es
incompatible con la teoría, generalmente aceptada en la actualidad, del
«Big-Bang» como origen del universo. Esta primera explosión primigenia ocurrió
al parecer hace unos diez mil millones de años, lo que establece un límite para
el tamaño del universo.
2. El
universo es finito, pero con una métrica no euclídea, en la que todos los
puntos pueden considerarse el centro de los demás. Esta última hipótesis es la
que parece más plausible, quedando por discutir el tipo de métrica, para lo cual
existen a su vez distintas teorías.
E. Mach
interpretó la acción gravitatoria del resto del universo como responsable de la
inercia de los cuerpos. Así, sería la masa del universo lejano la encargada de
mantener un cuerpo con velocidad uniforme y rectilínea o en reposo ante la
ausencia de otras fuerzas cercanas. Esto podría ser una bonita teoría, pero
Mach lo dejó planteado tan sólo como una especulación, que carece de una
justificación rigurosa.
Tipos de fuerzas en el universo
Las
fuerzas gravitatorias no son las únicas que existen en el universo físico. De
forma esquemática se pueden distinguir cuatro tipos fundamentales de fuerzas,
siendo las demás manifestaciones macroscópicas de éstas.
1. Fuerzas gravitatorias.
Aunque en
la mecánica clásica se consideran como acciones a distancia, de propagación
instantánea, en la realidad parece que se propagan con velocidad finita. Esta
propagación se realiza mediante las llamadas ondas gravitatorias. En la
interpretación dual onda/corpúsculo equivalen a las partículas llamadas
Gravitones14.
2. Fuerzas electromagnéticas.
Están
gobernadas por las ecuaciones de Maxwell del campo electromagnético. Se
propagan mediante las Ondas electromagnéticas, que incluyen la luz, ondas de
radio, etc. Las partículas equivalentes son los Fotones.
3. Fuerzas nucleares fuertes.
Son las
fuerzas que unen a las partículas en el núcleo atómico. Intervienen únicamente
en la mecánica cuántica. Están asociadas a las partículas denominadas Gluones.
4. Fuerzas nucleares débiles.
Son las
fuerzas que intervienen en la desintegración nuclear. Asimismo intervienen en
la mecánica cuántica, y las partículas asociadas son los Bosones.
La
publicación por Newton de los «Principia» con la teoría de la gravitación
universal supuso en su tiempo un avance importante para la mecánica y para las
matemáticas, al interpretar de forma coherente y unificada dos tipos de
fenómenos que antes se consideraban obedecientes a leyes distintas: el
movimiento de los objetos terrestres y el de los objetos celestes. De manera
similar, se busca hoy en día, por parte de los físicos teóricos y matemáticos,
una teoría unificada que permita explicar, a partir de una causa común, los
cuatro tipos de fuerzas que se observan en el universo. Sin embargo, es de
prever que esta teoría, aún en el improbable caso de poderse obtener, sería
mucho más compleja y engorrosa de utilizar que la mecánica clásica o los
métodos newtonianos. Por ello, aún en la hipótesis de que se logre algún avance
importante en esta línea, es improbable que tenga repercusiones prácticas en la
mecánica aplicada a la ingeniería, campo que nos ocupa y en el cual la mecánica
clásica seguirá teniendo plena vigencia.
11. No
debe originar confusión la existencia de dos unidades con el mismo nombre para
caracterizar magnitudes distintas: el kg de masa, y el kg de fuerza o
kilopondio (kp), definido como el peso de 1 kg de masa en la superficie de la
tierra, considerando un valor medio constante de la aceleración de la gravedad
(1 kg fuerza ' 9;81 N). Ello permite hablar —afortunadamente para los tenderos,
fruteros, pescaderos y demás gremios poco interesados en la filosofía de la
mecánica durante su quehacer cotidiano— simplemente de kg, sin necesitar
especificar si se trata de masa o de peso, ya que en la superficie de la tierra
ambos son equivalentes, al menos en una primera aproximación en que g se
suponga constante.
12 Debe
entenderse _cuerpo_ en el sentido de partícula, tal y como emplea Newton este
término (Aptdo. 1.4.).
13. En la
mecánica clásica la trayectoria seguida por una partícula sometida a la acción
gravitatoria de otra es una cónica, como se verá en el capítulo 5. Podríamos
–plantearnos en la teoría de la relatividad general, qué trayectoria seguiría
un cuerpo en un universo homogéneo, pero en cualquier caso no resulta ser una
cónica. En un caso sencillo, con una única masa aislada, la métrica de
Schwarzschild creada por ésta conduce a órbitas que no se cierran, lo que puede
explicar algunos fenómenos bien conocidos como el corrimiento del perihelio de
Mercurio.
14.
Aunque se han establecido diversos experimentos para detectar las ondas
gravitatorias, aún no se han llegado a medir de forma fehaciente, debido a su
intensidad extremadamente baja.
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